Una vez más, tendremos que enfrentarnos a complicados laberintos de los laboratorios para llevar nuestro preciado mercurio a la meta. Todos y cada uno de los niveles del juego están muy bien diseñados, se nota que han cuidado hasta el mínimo detalle.
Nuestro objetivo es sencillo: llegar al final de nivel con la máxima cantidad de mercurio posible. Para entorpecer nuestro camino nos encontraremos con muchísimos artilugios para hacernos la vida imposible: Guillotinas, inversores de gravedad, propulsores, rebotadores, chorros de aire, péndulos… 
El juego exige tanto habilidad como lógica. Pues no sólo debemos llegar con el mercurio a la meta, sino que a veces necesitaremos que llegue de un color determinado. En ocasiones tendremos que separar el mercurio en varias partes y juntar diferentes colores para conseguir el que necesitamos., y para ello se requiere mucho ingenio.
La segunda parte de Mercury llega para pulir los defectos de su precuela. En esta ocasión no encontramos problemas con la cámara, nos encontraremos con muchos más niveles y los tiempos de carga se han reducido notablemente (cosa que se agradece). Además, han cambiado el aspecto realista del juego a una apariencia Cell-Shading que le sienta estupendamente al juego, y el número de niveles es mucho mayor (+160).
Sigue manteniendo una endiablada dificultad aunque esta vez empezaremos un poco mas tranquilos, además incluye un buen tutorial. Conseguir terminar el juego al 100% seguirá siendo una odisea. También nos permite guardar las repeticiones de los niveles para así fardar ante nuestros amigos del pedazo nivel que nos acabamos de pasar.
Por si esto fuera poco se han añadido multitud de divertidos minijuegos, extras desbloqueables y la posibilidad de jugar via Wifi con otro compañero.
¿Preparado pues para conducir nuestro preciado mercurio a la meta?
Como ya hemos comentado, han cambiado el aspecto realista de la primera parte por un aspecto Cell-Shading. En algunos niveles el colorido desentona un poco con el acabado general, pero el resultado es bueno.
Pero sencillamente, el protagonismo lo lleva sin duda el mercurio, el cual puede estar en 4 estados diferentes y su comportamiento en cada uno de ellos está muy bien realizado: Normal, Frío, Caliente o Sólido. Los brillos y efectos de dicho líquido son fenomenales, como cuando lo separamos en 2 partes y vemos como, según en el estado en que se encuentre, se deforma de diferente forma.
Los escenarios, a pesar de estar muy bien realizados, visualmente no impresionan. Tampoco es algo a lo que le vayamos a dar mucha importancia en el juego, ya que al tratarse de un juego de puzzle estaremos más centrados en cómo resolver el puzzle que en su apartado gráfico, pero cumplen bien su cometido. Quizás en algunos niveles pueden confundir bastante los colores escogidos y entorpecerán un poco la visión.
Los menús están en completo castellano y son muy intuitivos con lo que será difícil perderse en ellos.
Existen numerosas melodías para acompañar los niveles por lo que no se harán repetitivas en exceso, pero pasarán bastante desapercibidas. Eso sí, pegan bien con la mecánica del juego. Incluso podremos reproducir las canciones desde nuestro sistema para acompañar a los niveles melodicos .
En cuanto a los efectos de sonido son bastantes numerosos pero tampoco destacarán más que la música. Cada artefacto tiene su propio sonido y gracias a ello nos será fácil identificar de cual se trata tan sólo por su sonido.
Sin duda lo más importante de este juego, nuestra habilidad al control del pad analógico de PS3/Sisaxix determinarán nuestro éxito o nuestro fracaso.
En los primeros 30 minutos nos costará un poco hacernos con el control del mercurio, sobre todo controlar la sensibilidad del analógico, pero pronto lo dominaremos. Los primeros niveles nos permitirán ese lujo, pero los más avanzados requerirán un control quizás excesivamente riguroso.
El control es sencillo, con el analógico inclinamos el escenario y el mercurio se moverá por este dependiendo de las cuestas, artefactos y tipo de terreno; el hielo hará
derrapar nuestro mercurio y el suelo antideslizante frenará nuestro movimiento.
Como veis, esta vez el control no será un problema para pasar los niveles, pues ha sido mejorado considerablemente. Eso sí, la dificultad sigue siendo muy elevada.
Como decía, debemos llevar el mercurio a la meta. En principio parece sencillo pero todos los niveles nos supondrán un nuevo reto. La originalidad de estos está muy lograda, apenas veremos niveles similares; En algunos tendremos que separar el mercurio, ingeniárnoslas para pintar cada parte de un color y juntarlos para obtener el que necesitamos para la meta, en otros tendremos que pasarlo a diferentes estados (solido, frio o caliente) para poder sortear diferentes obstáculos. Por ejemplo, el sólido nos permitirá movernos sobre railes (similares a los de un pinball) consiguiento que este no se caiga al vacío.
Otro tipo de retos será evitar guillotinas, cuestas traicioneras, rampas elevadoras, péndulos… Unos 30 artilugios que nos harán la vida imposible, aunque algunos de ellos nos ayudarán. Sin duda una cantidad interesante.
Los requisitos para conseguir el 100% del juego son apabullantes. Tenemos que llegar con el 100% del mercurio (si nos arrimamos al borde se caerá), conseguir todas las bonificaciones, llegar antes del límite de tiempo y conseguir la puntuación máxima. Pero no os asustéis, ya que no es obligatorio cumplir todos los requisitos aunque hacerlo nos proporcionará algunos extras, como apariencias diferentes para el mercurio y desbloquear los minijuegos. Lo principal es llegar con el máximo mercurio a la meta y al hacerlo se llenará un tubo de ensayo con dicho líquido, cuando se llene de todo se desbloqueará el siguiente laboratorio, por lo que tampoco nos obliga a pasar todos los niveles.